SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR
25 de diciembre de 2025
EVANGELIO: Jn 1, 1-5. 9-14
Al principio existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
Al principio estaba junto a Dios.
Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra
y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.
En ella estaba la vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en las tinieblas,
y las tinieblas no la percibieron.
La Palabra era la luz verdadera
que, al venir a este mundo,
ilumina a todo hombre.
Ella estaba en el mundo,
y el mundo fue hecho por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a los suyos,
y los suyos no la recibieron.
Pero a todos los que la recibieron,
a los que creen en su Nombre,
les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.
Ellos no nacieron de la sangre,
ni por obra de la carne,
ni de la voluntad del hombre,
sino que fueron engendrados por Dios.
Y la Palabra se hizo carne
y habitó entre nosotros.
Y nosotros hemos visto su gloria,
la gloria que recibe del Padre como Hijo único,
lleno de gracia y de verdad.
COMENTARIO A LA PALABRA
Hoy celebramos el nacimiento del Hijo de Dios y con él, también nuestro nacimiento a una vida nueva.
Hoy se alegran los ángeles en el cielo porque ven a su Rey abajarse para salvar al género humano.
Hoy comienza a hacerse realidad el reinado de Dios porque ha nacido un Niño que es el Hijo de Dios.
Hoy Dios se oculta a los poderosos de esta tierra, naciendo en una gruta, y se manifiesta a los humildes.
Hoy vemos al Dios cercano, que se ha hecho hombre, con una carne semejante a la nuestra menos en el pecado.
Hoy es el día en el que comienza a hacerse realidad el anuncio del “Dios esperado”, que viene “en persona” a salvarnos.
Hoy es el día en el que se rinden los que buscan la verdad con sincero corazón, porque la verdad se hace Hombre para caminar con nosotros.
Hoy nace en un establo el Salvador y colocan en un pesebre al que morirá en una cruz por amor.
Hoy viene Jesús al mundo para restaurar la imagen que habíamos perdido por el pecado.
Hoy comienza ha construirse el puente entre Dios y los hombres para obrar según el agrado de Dios.
Hoy nace el “Compasivo” que no quedará indiferente hacia los que sufren cualquier necesidad o marginación.
Hoy nace el “Principe de la paz” para enseñarnos que la violencia es camino de destrucción y que nuestras fuerzaas no son suficientes para lograr una paz estable.
¡Acojamos en silencio este gran misterio que hoy celebramos!
MEDITACIÓN
“ En Jesucristo, el Verbo que era Dios antes de los tiempos y por medio del cual todo fue hecho —recita el prólogo del Evangelio de san Juan—, «se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1,14). En Él, Dios se ha hecho nuestro prójimo, de modo que todo lo que hagamos a cada uno de nuestros hermanos, a Él se lo hacemos (cf. Mt 25,40).” (In unitate fidei. Carta Apostólica del Papa León XIV).
ORACIÓN
| Cuando el tiempo llegó a su plenitud,
la Palabra se encarnó en María. Ella estaba en el principio con Dios y hoy lo contemplamos con nuestra vista.
¡Qué entrañable misterio nos desborda! Los ángeles exultan de alegría: ¡El Creador del cielo y de la tierra, se hace Niño para darnos la Vida! |
Vino a su casa y no le recibieron,
solo en los humildes tuvo acogida. Vino a traer bendición y perdón, paz, salud, salvación a quien confía.
El que hizo el mundo con su Palabra, Vivió oculto en una familia. El Verbo quiso aprender a expresarse: ¡Gracias por acampar en nuestra orilla! |



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